Ayer pude comprobar como tras la práctica desaparción de la playa de Salinas en horas pleamar, San Juan de Nieva , vuelve a ser utilizada por los playistas de forma masiva.
Con un buen aparcamiento en los accesos y para unas 4.000 o 5.000 personas que ayer disfrutaban del buen día veraniego, se cuenta con un único servicio de bar con baños y duchas que en hora punta podrían atender a 200 o 300 personas siendo optimistas.
Es decir que al Ayuntamiento de Castrillón no se le podido ocurrir alquilar por un par de meses unos servicios de esos desmontables y que previo pago razonable por su utilización dieran cobertura higiénica a tanto bañista en el lado derecho de la concha de Salinas, allá junto a la ría de Avilés, zona de San Juan de Nieva.
Lamentable situación que me recordó que para hacer un pipí ahí está el Cantábrico como en 1950. Dentro de poco alguno vendrá en AVE a orinar en el Cantábrico. Sin mas comentarios.





