3-diciembre-2006

MARÍA EUGENIA GIRÓN / EXPERTA EN GRANDES MARCAS
«Todos compramos sueños: lo que nos mueve son las emociones»
La experiencia de María Eugenia Girón es única en el panorama español: una carrera profesional centrada en la creación y el desarrollo de grandes marcas con vocación internacional

Inés Molina

¿Qué ha llevado a una ingeniero industrial, que comenzó su carrera en un banco norteamericano, a convertirse en una de las mayores expertas de España en marcas exclusivas? Tras empezar una brillante carrera en el sector financiero, María Eugenia Girón (Madrid, 1964) lo dejó todo, se fue a Harvard a estudiar un MBA e inició una nueva andadura, radicalmente diferente: «Encontré en Estados Unidos una industria, la de las marcas y productos de lujo, que me permitía conciliar mis intereses personales con todo lo que había aprendido», afirma.

Tras una gratificante experiencia en el Museo Guggenheim y su paso por Estée Lauder Internacional; esta profesional regresa a España y se incorpora a Loewe, desde donde recalará en Carrera y Carrera, empresa en la que ha ejercido de consejera delegada hasta hace dos meses. Es precisamente esta compañía la que ha hecho de esta mujer un referente en el mundo de los negocios y muy especialmente en su sector, el de las grandes marcas internacionales. «En aquella época Carrera y Carrera pasaba por algunos cambios y la familia accionista buscaba nuevos socios y un equipo gestor», afirma. Corría el año 1999 y María Eugenia Girón se hizo cargo del proyecto de desarrollo de esta marca, entonces en estado embrionario.

Marca y emoción
Con empuje, tenacidad y la experiencia atesorada en otras grandes firmas, esta profesional lidera la expansión internacional de Carrera y Carrera, estableciéndola en 26 países, con más de 250 puntos de ventas, en apenas seis años. Por si fuera poco, las ventas respaldan su estrategia y se duplican en apenas seis años, pasando de pérdidas a beneficios. ¿La clave del éxito? «No hay trucos. Como en todos los proyectos empresariales hay dos momentos clave: definir la estrategia, el camino, la visión, y después, construir el equipo que va a ejecutar esa visión; que va a hacerla posible».

El reto de convertir una marca en un puñado de valores, de sentimientos y de emociones, sólo está al alcance de unos pocos, entre los que se encuentra esta mujer, que se descubre ante la creatividad y el genio: «Admiro a todas esas personas que son capaces de enfrentarse a un problema o a una situación y verlo desde una perspectiva diferente. Me gusta trabajar con gente que es creativa y que ve las cosas de forma distinta. Eso me sigue impresionando y emocionando cada vez más».
Y es que estas emociones son necesarias para traducir la marca, reinterpretarla y convertirla en algo más. «Una marca transmite una serie de valores racionales, pero sobre todo, unos valores emocionales. Todos, cuando tomamos nuestras decisiones, tenemos en cuenta estos valores emocionales», afirma.

María Eugenia Girón sabe que su trayectoria profesional es excepcional en nuestro país, donde exportamos talento a raudales, pero sólo un puñado de marcas consigue despegar más allá de nuestras fronteras: «Muchas veces en el entorno español implantamos bien conceptos que vienen de fuera y pocas veces es al revés: somos los españoles quienes sacamos fuera nuestros propios productos y nuestras propias marcas. Yo he tenido la enorme suerte y la voluntad de estar en estos proyectos concebidos en España y que se convierten en embajadores de lo que somos fuera. Eso es un privilegio único. Es construir un sueño. Todos compramos sueños: lo que nos mueve son las emociones». Y hablando de sueños: ¿Su siguiente paso? «Construir una marca es lo que he sabido hacer con éxito y es lo que me gustaría seguir haciendo. Seguir aplicando lo que sé a construir otro proyecto español».

«Si ha habido algún éxito, nunca lo hubiera logrado sin mi familia»
¿Cree que lo mejor está por venir? Sí, sin duda. Claro. Lo mejor está por venir porque uno a lo largo de la vida se va haciendo mejor porque va aprendiendo, se va formando, va acumulando experiencias...

¿Qué le ha enseñado la vida?
Que hay que combinar tener una meta con la flexibilidad suficiente como para, sin perderla de vista, ver que hay muchos caminos que nos conducen a ella.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre? Intento 'agendarme' muy bien el tiempo libre porque hay un montón de cosas que quiero hacer con él. Hay dos ámbitos en los que me fijo también metas y objetivos y uno desde luego es la familia: tener una familia feliz exige una planificación y una metodología y, como todo, exige dedicarle tiempo. Otra es el desarrollo personal, mejorar como persona, seguir formándome desde el punto de vista intelectual, espiritual, físico...

Su mejor terapia... Me gusta mucho correr. Cuando estoy preocupada me gusta salir a correr al aire libre. Cuando viajo, siempre me llevo mis zapatillas.

El rasgo de su carácter que más le gusta... El que marca más mi personalidad, para lo bueno y para lo malo, es la tenacidad; una virtud que en algún momento se puede convertir en cabezonería y pasa a ser un defecto.

Tres manías
No sé si soy maniática. No lo sé.

No puede prescindir de...
Mi familia. Si ha habido algún éxito profesional en mi carrera, nunca lo hubiera logrado sin mi familia, sin el sentido de la perspectiva que me dan mis hijos, la estabilidad, el sentido crítico. Nunca lo hubiera conseguido sin ellos.

Tres empresas a las que admire
Las que han sabido con su estrategia alterar el modus operandi de un sector. Ahí está el caso español de Inditex, que ha transformado el mundo de la moda, pero también Ikea o Swatch, que han buscado una orientación diferente y al explorarla se han convertido en líderes.

Tres libros... Hay tantos que me resulta muy difícil elegir. El romancero gitano, la Ilíada y uno que he leído recientemente: Momentos estelares de la humanidad, de Stephan Zweig.

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