La
economía española registró un decrecimiento
real en 2010 (-0,1%), pero el resultado
fue desigual por autonomías, si bien
ninguna comunidad logró crecer al ritmo
de la media de la Unión Europea (1,8%). La
que más se acercó fue Navarra, que lideró
la evolución del Producto Interior Bruto
(PIB) regional, con un avance del 1,2%. La
siguieron País Vasco, junto a Castilla y León
(ambas con un 0,8%).
En total, siete territorios
registraron índices positivos, otros
tres no tuvieron variaciones y nueve terminaron
con un saldo negativo.
En términos de renta por habitante (con
un país, en general, más pobre tras dos años
de caídas), España se situó en 23.063 euros,
por debajo de los 24.486 de media en la UE.
Por regiones, País Vasco tiene la cifra más
alta (31.314 euros), mientras que la más baja
corresponde a Extremadura (16.828 euros).