24-enero-2011
«Este 2011 será de transición
más que de recuperación»
José Manuel Galindo Presidente de la Asociación de
Promotores Constructores de España (APCE) Cree que el sector debe fortalecer sus activos para evitar otra crisis
TERESA VELASCO
Desde su puesto como presidente
de la patronal de constructores
y promotores
(APCE), José Manuel Galindo
considera que en 2011 seguirá
faltando financiación
para emprender nuevos proyectos,
mientras la demanda
continúa estancada.
–¿Cómo ve el nuevo año?
–Aún no se puede hablar de
superación de la crisis ya que
los niveles de actividad siguen
cayendo y la falta de financiación
impide acometer
nuevos proyectos. Por
tanto, 2011 será un año de
transición más que de recuperación,
pues esperamos
niveles similares en actividad
(se pueden iniciar unas
80.000 viviendas de obra
nueva) y demanda.
–Pero entonces, ¿se ha terminado
ya el desplome?
–Parece que todos los indimuy
difícil para acceder
a los mercados
mayoristas de financiación
y emitir deuda, por lo que se
caerá en el círculo vicioso de
que las entidades tendrán difícil
acceder al dinero que
empresas (incluidas las promotoras
inmobiliarias y constructoras)
y ciudadanos les
están reclamando.
Difícil recuperación
Desde la patronal de promotores
y empresarios de la
construcción (APCE) admiten
que será difícil construir
vivienda nueva. Además, el
profesor Palau recuerda que
entre instituciones financieras,
constructoras y promotores
hay un ‘stock’ de viviendas
que supera las
700.000 unidades (350.000
de las promotoras y una cifra
similar de las entidades que
se han quedado con los inmuebles
por impago de hipotecas),
a las que si se suman
las obras paradas y las que
aún se están construyendo
nos daría un total cercano a
los 1,3 millones. Hasta que
no se dé salida a buena parte
de ese ‘sobrante’, será imposible
volver a la normalidad,
con el elevado nivel de paro
como hándicap añadido.
En el Gobierno, que estos
días se ha reunido en el Ministerio
de Fomento con representantes
del sector financiero
y del ‘ladrillo’ para
abordar el problema, pocas
propuestas hay. Una de ellas,
que hasta el momento ha fracasado,
es dar salida a esas viviendas
a través del alquiler.
Pero el método no parece estar
cuajando, pese a las ayudas
y subvenciones, ante los
escasos resultados obtenidos.
La subida de dos puntos del
IVA en 2010, sin descartarse
un nuevo incremento este
año, junto al final de la desgravación
por compra de vivienda
(sólo mantenida para
las rentas inferiores a los
24.000 euros anuales), han
sido otras de las medidas adoptadas
por el Gobierno, justo
en la dirección contraria.
No obstante, la crisis de la
construcción podría haber
tocado fondo, apuntan en el
sector. Incluso se han empezado
a construir viviendas
nuevas, pero en niveles insuficientes
para reactivar este
motor económico, y con ello
el empleo y toda la industria
auxiliar. Algo, no obstante,
se está moviendo cuando inmobiliarias
como Martinsa-
Fadesa, una de las primeras
en caer, acaba de poner fin a
su concurso de acreedores
después de declararse insolvente
con un pasivo de 7.000
millones de euros. ¿Será solo
un espejismo o algo sólido?
>
EMPRESAS
cadores coinciden en que el
fondo ya se ha tocado, puesto
que tanto los precios
como las ventas de viviendas
muestran menores tasas
de caída. El año pasado se cerró
con un precio de la vivienda
nueva un 3,9% inferior
al de 2009, tras haber
caído un 7% en 2008..
–¿Cuántas empresas y
puestos de trabajo se han
quedado en el camino?
–Según el DIRCE (Directorio
Central de Empresas), el
número de sociedades dedicadas
a la promoción inmobiliaria
se ha reducido en
más de 11.000 desde 2008.
En cuanto a los puestos de
trabajo, en esta crisis se han
destruido 1,2 millones de
puestos vinculados al sector
residencial, tanto empleos
directos como inducidos.
–¿Qué soluciones hay?
–Cuando se está inmerso en
una fase de auge se tiende a
cometer excesos en todos los
mercados. En nuestro caso,
la facilidad de obtener financiación
y a un coste reducido
cebó la bomba de un sector
en el que parecía que
nunca iba a faltar la demanda.
Una de las enseñanzas es
que los elevados niveles de
endeudamiento han desencadenado
una crisis de confianza
sin precedentes en todos
los ámbitos. Así, el fortalecimiento
de los recursos
propios es una tarea común
para no repetir la historia.
–¿Cuál es ahora su principal
problema?
–El del crédito, sin duda.
Nuestras empresas siguen
inmersas en procesos de refinanciación
o de reestructuración
de su deuda y la
concesión de nuevos préstamos
brilla por su ausencia.
Y en la devolución también
son muchas las dificultades
ante la paralización de las
ventas, que impide hacer
caja para atender a los compromisos
adquiridos.
–¿Y qué pasará a corto y medio
plazo con los precios?
–La referencia es más la cuota
hipotecaria que se debe
pagar para acceder a la vivienda.
Por tanto, el ajuste
en precios, que en la mayoría
de localizaciones ya se ha
llevado a cabo por parte de
los promotores, debe verse
plasmado ahora en una mayor
facilidad para obtener el
crédito. A nuestro juicio, las
condiciones de compra en
términos de costes y tipos
de interés son más que razonables
y el gran problema es
el acceso a la financiación.
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