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| El artista francés ofrece mañana su nuevo show que fusiona directo y sesión |
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Decía el sabio Tom Waits que un artista tiene que estar siempre en movimiento, porque nunca se verá a un perro mear sobre un coche en marcha. El productor y disyóquey francés Laurent Garnier encarna a la perfección esa sentencia de chigre, ya que su extensa trayectoria musical ha venido marcada casi siempre por la innovación y el riesgo. Garnier regresa mañana a Gijón (sala El Jardín 2, 23 horas) para presentar su nuevo espectáculo, en una fiesta organizada por la promotora Lovejoy, y que cuenta con la colaboración del MUSICOM. También pincharán los residentes Eulogio y G-Kahn. La expectación es tal que se han agotado las entradas cuatro días antes de la gran cita.
El nuevo show de Garnier lleva por título 'L.B.S.' y propone una combinación de directo y sesión de dj para extraer lo mejor de ambos formatos. El galo se ocupará de los platos y las máquinas, y estará acompañado por Benjamin Rippert (teclados) y por otro veterano de la escena francesa como es Stephane Dri, más conocido por 'Scan X' (máquinas).
Las siglas que dan nombre al espectáculo son polisémicas y remiten, en primer lugar, a las iniciales del trío protagonista, pero también a las expresiones 'Live + Booth +Sessions' (directo, cabina, sesiones) o a 'Loud Bass & Samples (bajos ruidosos y samples).
Se trata, en definitiva, de otra vuelta de tuerca escénica de un artista brillante, que se inició en el mundo de la electrónica a finales de los años 80 durante la eclosión del acid-house, en el club The Hacienda, de Manchester, del que era un joven residente. Aquella sala legendaria fue regentada por el sello discográfico Factory, propiedad de la banda New Order y del productor Tony Wilson, una truculenta historia que el director Michael Winterbottom inmortalizó en su película '24 hour party people'.
Desde entonces, la carrera de Garnier ha estado plagada de éxitos, sin que por ello llegara nunca a acomodarse. Fue nombrado varias veces como el mejor dj del mundo, lleva dos décadas como productor y en 1994 fundó el prestigioso sello F Communications. Su primera visita a Asturias se produjo en 1996 en una fiesta en Pola de Siero con más de 5.000 asistentes.
Pionero en llevar banda
Garnier fue uno de los primeros artistas de la electrónica contemporánea en llevar una banda en directo: desde el festival de jazz de Montreux al Teatro Olympia de París. Mencionar también su entonces incomprendida actuación en vivo en pleno auge de la sala ovetense La Real. Y recurrió a ese formato de grupo en su última gira del disco 'Tales of a kleptomaniac', que triunfó en 2009 en el Festival ECO de Oviedo. De ahí que ahora le apetezca decantarse por un proyecto de club en el que sienta más de cerca el aliento y el sudor del personal.