jueves, 26 de mayo de 2005

HOTEL RURAL ALAVERA
A la vera de las marismas maliayas

Una casa de huerta que ofrece estancias con alicientes ácidos

LUIS ANTONIO ALIAS


HOTEL RURAL ALAVERA

Dirección: San Martín del Mar s/n
Villaviciosa
Teléfono: 985 890 838
Habitaciones:
Una suite, siete dobles y tres triples, con especial adaptada a minusválidos
Precio: entre 40 y 60 euros
Acceso: Desvío señalizado en la carretera Villaviciosa a Tazones, Km. 6.

Desde la entrada, señalada por una barca y un mimoso de ancha fronda, la casa con empaque de casona en sus lienzos de sillar, y los seis mil metros cuadrados de finca poblados por árboles, parras y huertas, nos dan la bienvenida antes que también lo haga, desde los balcones, la ancha, arenosa y viva ría de Villaviciosa, ese refugio privilegiado de aves que, además, provee de excepcionales almejas y navajas.
Una panera y un lagar incrementan con tipismos humanos los sobrados alicientes naturales.

El hotelito dispone de salón espacioso para lecturas y encuentros, comedor de desayunos, y habitaciones variadas en disposición y mobiliario con los denominadores comunes de baños generosos, muebles antiguos, y ventanas o balcones enmarcadores de colinas litorales y flujos y reflujos de marea.

Disfrutes añadidos, ahora que se supone debería aposentarse el buen tiempo, son la vistosa y resguardada terraza solanera, y las hamacas repartidas por el verde y tranquilo entorno propio.

Y para empezar con buen ánimo el día, nada mejor que un desayuno bufé que incluye huevos, embutidos, bizcocho casero de Genita, bollería variada, y el imprescindible y reanimante café.

A lavera pertenece a Gloria Caveda y Ángeles Berros, propietarias igualmente del restaurante sidrería El Catalín, atalaya sobre Tazones, bien conocida por su cocina fuertemente enraizada en los productos comarcales de mar y tierra. Tal circunstancia proporciona ofertas casi irresistibles: la velada completa, que incluye cena, alojamiento y desayuno, vale 70 euros por pareja, y la denominada “entorno rural y buen yantar” proporciona, por 160 euros pareja, cena y alojamiento el viernes, desayuno, cena y alojamiento el sábado, y desayuno el domingo, a lo que añade un paseo en barca por la ría de Villaviciosa, y una visita guiada al Conventín de Valdedios o al Museo de la Sidra. Vecina y a la sombra de un venerable “texu”, la parroquial de San Martín del Mar, sin las onumentalidades prerrománicas y románicas que tanto abundan en el concejo –una agradable y llana caminata nos lleva hasta San Andrés de Bedriñana y su delicada celosía del siglo IX, pero repleta de encanto rural, eleva su espadaña sobre los tapiales.