El verano es para la sidra y el otoño,
también. Gijón, entre el 18 y el
24 de este mes, acogerá a las dos.
Así, 33 sidrerías de la ciudad y otros
tantos llagares asturianos participarán
en la segunda edición de ‘Gijón
de sidras’, el ‘oktoberfest’, de la
bebida patria.
La ciudad contrastará los marrones
y los verdes para convertirse así
en «la capital mundial de la sidra».
La alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso,
será la encargada de inaugurar
el evento, tomando un culín el
próximo lunes 18, a las 12 horas, en
la sidrería El Traviesu. Será mañana,
a las 13 horas, cuando Felgueroso
presente oficialmente el festival
sidrero, en la sala de recepciones
del Ayuntamiento.
Después del mediodía del lunes,
los gijoneses y visitantes podrán
conocer la oferta sidrera y gastronómica
del certámen. Cada una de
las 33 sidrerías acogen la sidra de
uno de los llagares, elegidos por sorteo
y sólo sirven sidra de ese llagar.
El llagar ofrecerá en esa sidería sus
mejores palos, certificado por un
comité de cata encargado de la selección
previa. Además, la sidrería
ofrecerá su singular oferta gastronómica
con cazuelas y cazuelinas
de creación propia. «Este año hemos
insistido mucho en que las sidrerías
se preocupasen por la oferta
gastronómica», aseguran desde
la organización. El año pasado, ‘Gijón
de sidras’, alcanzó la cifra de
42.000 botellas vendidas durante
la semana que dura el festival. «Triplicamos
las expectativas».
Ivan de la Plata, responsable de
Fenicia, empresa organizadora del
festival junto a Hostelería de Asturias,
asegura que el evento tiene como objetivo «proteger y recuperar
el patrimonio de las sidrerías y
el escanciado que sólo se practica
en Asturias mientras se potencia la
cultura de la barra íntimamente ligada
a la gastronomía y los cancios
de chigre. Así se trata de aumentar
la calidad de las sidrerías».
Las cazuelas, todas distintas, se
podrán consumir acompañadas de
una botella de sidra. Los precios de
la botella de sidra natural más cazuelina
son de 2,90 euros, mientras
que el desembolso que habrá
de hacerse por una botella de sidra
natural del llagar asignado a cada
sidrería y una «cazuelona» será de
3,90 euros. El mismo precio que en
la anterior edición, ya que, como
reconocen desde Fenicia, «no era
el momento de subir el precio. Es
importante que los hosteleros tamibén
hagan un esfuerzo». Así, por
ejemplo, en Casa El Cartero podrá
tomarse una botella de sidra Solleiro
de Taramundi con una cazuela
de ‘Congrio con patatinas’. En Sidrería
Sporting se consumirá una
cazuela de ‘Carrillera con arbeyos’
junto a una botella de sidra natural
Acebal, que el año pasado resultó
ganadora del premio a la ‘Sidra más
prestosa’. Un premio que, tras ser
elegido por el público, entrega EL
COMERCIO.
Para conocer la marca que oferta
cada chigre y su cazuela, los organizadores
han editado un ‘sidromapa’
que se entregará a los clientes
en cada establecimiento participante,
tal y como se hiciera en la
anterior edición. En esta guía aparece
el nombre de cada sidrería, junto
a la oferta gastronómica de cazuela
y la marca de sidra que ofrecerán
al público, así como su ubicación.
También aparecen reflejados
los galardones que recibió cada establecimiento
y cada llagar en la anterior
edición. Además, los chigres
tendrán una pizarra en el exterior
del local para informar a los clientes
del llagar del que procede la sidra,
sus características y su proceso
de elaboración.
Las combinaciones de sidrería y
llagar de la presente edición de ‘Gijón
de sidras’ son las siguientes:
Casa El Cartero y Sidra Solleiro;
Casa Justo y Sidra Nozala; El Llagar
de Begoña y Sidra J. Tomás; El Otro
Mayu y Sidra Muñiz; Sidrería El
Saúco y Sidra Zapatero; Sidrería el
Texu y Sidra Menéndez; Sidrería El
Traviesu y Sidra Cabueñes; Sidrería
La Montera Picona y Sidra Viuda
de Angelón; Sidrería Nueva Caleya
y Sidra Arbesú; Sidrería Los Pomares
y Sidra Vigón; Sidrería La
Chalana y Sidra Viuda de Palacio;
Sidrería Sporting y Sidra Acebal; Sidrería
Puente Romano y Sidra Bernueces;
Sidrería Kierche y Sidra Piñera;
Sidrería La Galana y Sidra el
Cabañón; Sidrería Nacho y Sidra Vallina;
Sidrería Bobes y Sidra El Gobernador;
Sidrería Cabranes y Sidra
Contrueces; Sidrería Casa Carmen
y Sidra Foncueva; Sidrería Casa Fede
y Sidra Riestra; Sidrería El Centenario
y Sidra Orizón; Sidrería Chaflán
y Sidra Roza; Sidrería El Tendido
y Sidra Herminio; Sidrería Guaniquey
y Sidra Frutos; Sidrería La
Tropical y Sidra Canal; Sidrería La
Volanta y Sidra Fonciello; Sidrería
Los Campinos y Sidra L’Argayón;
Sidrería Nava y Sidra Trabanco; Sidrería
Román y Sidra Peñón; Sidrería
Tino El Roxu y Sidra Castañón;
Sidrería Tropical y Sidra Estrada; Sidrería
Uría y Sidra Viuda de Corsino;
y Sidrería Trébole y Sidra Fran.
Este año, como en 2009, también
habrá galardones. Será un comité
de cata formado por ocho expertos,
6 identificados y dos más
secretos, el encargado de conceder
los premios al mejor escanciador,
a la mejor barra de chigre y al equipo
sidrería formado por sidrería y
llagar. Además, serán los clientes
quienes otorguen el galardón a la
sidra más prestosa a través de la página
web. En la anterior edición fue
la Sidra Natural Acebal,quien se llevó
el reconomiento de los consumidores.
La Sidrería Nava, situada
en la plaza de la Serena, 1, resultó
distinguida con el galardón a la Mejor
barra de chigre 2009. La Sidrería
Los Pomares, en la avenida de
Portugal, obtuvo el premio al Mejor
escanciador en la pasada edición
y fue el binomio que formaban Trabanco
y la Sidrería La Chalana.
Con todo esto y con las expectativas
puestas en «superar» las
42.000 botellas de sidra que se vendieron
el año pasado, la organización
apuesta por «disfrutar de una
semana dedicada a la historia del
chigre, de la sidrería». Un lugar que-
De la Plata define como «el punto
de reunión de la familia y de los
amigos».