| |
JORGE FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ
Pregunta a... Jorge Fernández Rodríguez.
Estas son las respuestas de nuestro cocineros a nuestros lectores:
 |
JORGE FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ
Jorge es un joven mierense que recibió las primeras enseñanzas de su abuela, al pie de cocina de carbón, y las siguientes de una larga estancia londinense donde ejerció de cocinero hindú, italiano, francés, belga, español incluso: «puesto que siempre cuido mis raíces asturianas me muevo cómodamente en los mestizajes» –asegura. Anduvo guisando por bastante más mundo y ampliando técnicas y estilos, pero un día decidió junto con Cloe, compañera y sumiller, abrir un restaurante pequeño y muy personal en Gijón: «Necesitábamos echar anclas y buscamos un amarradero por los paisajes familiares». En su nuevo puerto logra la sorpresa y el aplauso de quienes gustan que lo rico y lo original compartan plato.
RESTAURANTE TERRA NOVA.
CALLE BALBÍN, 9. GIJÓN.
TEL: 984 491 514.
|
¿Cómo preparo los chipirones afogáos
a la antigua, sin cosas raras que
los desvirtúen?
Betina Moro
Gijón
Afogándolos. O lo que es lo mismo,
guisándolos al mínimo, que es lo
que usted sugiere. No precisamos
de nada raro. Basta una pota de porcelana
oscura de las de siempre,
unos chipirones de pedreru, cebolla
cortada en juliana muy fina,
aceite de oliva del mejor, y perejil
fresco muy picadino. Ya ve los ingredientes
qué sencillos. Y qué sencilla
la preparación: cubra la base
de la pota con el aceite, poche el picado
de cebolla, cuando transparente
eche los chipirones bien distribuidos
–que cada uno tenga su
espacio- y tape. A partir de aquí
cuente tres minutos, moviendo alguna
vez la pota por las asas, y en
cuanto se cumplan apague. Sólo le
queda abrir la pota, espolvorear perejil
con cierta generosidad y servirlos,
comerlos y disfrutarlos.
He leído que usted trabajó en Inglaterra.
El único plato tradicional que
les conozco a los ingleses es el rosbif.
¿Cómo lo hacen?
Moncho Puente
Oviedo
Le aseguro que la cocina inglesa tiene
bastantes cosas ricas, especialmente
en los capítulos de carnes,
quesos y dulces, aunque una excesiva
-y por lo tanto injusta- mala
fama les preceda. Centrándome en
su pregunta, con esta carne de vacuno
(beef) asada (roast) cuyo nombre
completo sería rolled y stuffed
roast beef (rollo de vacuno asado y
al horno) pasa como con otras especialidades
representativas de un
país: las recetas y modos cambian
de región a región y de cocinero a
cocinero. El tiempo también introduce
modificaciones, pues el aceite
de oliva va desplazando como grasa
añadida a la mantequilla, lo que
está muy bien no obstante reciba
así un elemento típicamente mediterráneo.
Básicamente debe adquirir
un lomo bajo, medio o alto de ternera
–el bajo se cotiza más, el medio
y alto quedan mejor por la grasa-,
cortado ex profeso, que deberá
bridar o redar dándole forma de redondo.
Luego precalentar el horno
a temperatura alta (sobre 220º C.) y
meter el susodicho rollo de carne
en un recipiente de horno. Antes de
la introducción rocíelo con aceite
de oliva por arriba, que cubra adecuada
pero prudentemente la totalidad
de la superficie (úntelo de
mantequilla si no desea apartarse
de la ortodoxia británica) y sazónelo
con pimienta y sal. Pasados quince
o veinte minutos baje el calor a
unos 150º C. Para calcular el grado
de hechura interior (muy, bastante,
medio, poco, apenas hecho) viene
bien usar un termómetro punzón
o varilla que irá marcando la
temperatura del centro, de los cincuenta
grados (muy rojo) a los
ochenta (pasado) en un tiempo total
que, según tamaño, puede durar
entre una y cuatro horas. Una buena
carne exige un interior quede
rosado. Los jugos que suelte suelen
combinarse con licores, especias y
harina de maíz para elaborar a posteriori
salsas; de guarniciones gustan
los pures de patata y manzana,
las frutas pasificadas, los chutneys
y las ensaladas verdes. Una vez servida,
la carne deberá cortarse en
lonchas muy finas que, frías, ganan
gusto. Ya ve, pesar de que nos encontramos
ante una especialidad
esencialmente británica, la cocina
francesa, la norteamericana y las de medio mundo llevan dos siglos
encumbrándolo.
Desearía aprender a desescamar bien;
tengo la suerte de disponer de vez
en cuando de pescados de roca recién
cogidos.
Rosa Andrés
Colunga
Desescamar o escamar es labor y
maña caída en el olvido pues las pescaderías
se encargan de hacérnoslo
al momento, elegida la pieza, con
envidiable rapidez y eficacia. Un
servicio que evita manchar la cocina
con las escamas que saltan como
proyectiles para atascar las cañerías
y quedar pegadas en los lugares
más insospechados. Por lo tanto,
si va a escamar en casa use un
escamador, utensilio triangular con
mango, doble cuchilla y apertura
central de enorme eficacia. O un cuchillo
normal, poco útil fuera de manos
expertas dado que arranca fácilmente
trozos de piel. Ejerza siempre
un rastrillado recto y enérgico
a la contra, de cola para cabeza
mientras sumerge el pescado en un
barreño de agua fresca alto (no use
el lavadero) para evitar lo dicho,
que las latosas escamas le invadan
toda la cocina. ¿Lo esencial? Habilidad,
práctica y cuidado.
¿De qué ave se trata el garbón?
Julia Suárez
Mieres
El garbón es la perdiz macho, bastante
difícil de diferenciar de la hembra
a no ser por los espolones que
adornan sus patas.
|