En años pasados se contrataba con cuentagotas a los sustitutos de médicos y enfermeras de atención primaria (centros de salud). Pero siempre se sustituyó a las personas que estaban en situación de baja laboral.
Hasta este año.
En el Centro de Salud Ventanielles de Oviedo hay dos cupos de medicina que no están cubiertos a causa de la enfermedad de los titulares respectivos. Uno de ellos desde el día 1 de julio y el otro desde el 15 de julio. Además, por supuesto, del resto de los profesionales que cogen sus respectivas vacaciones; y a los que tampoco se sustituye.
La consecuencia inmediata es que la consultas se sobrecargan en una época en la que no debería haber esperas. Que una persona puede acudir tres veces en una semana y conocer a tres médicos diferentes. Y que la situación es kafkiana cuando se cuenta con que alguien atienda una consulta y esa persona no aparece porque en el último momento se le ha cambiado desde la gerencia el contrato para ir a otro centro de salud. Sin avisar, por supuesto.
La situación es mucho más sangrante si se considera que uno de los cupos que lleva cerca de un mes sin cubrir corresponde al horario de tardes. Algo que se vendió como imprescindible para la población. Con lo cual una doctora tiene que hacerse cargo del trabajo de dos. Pero cobrando por una.
Y la falta de médicos no puede ser una disculpa cuando hace muy pocos meses se firmarón los contratos y se repitió, por activa y por pasiva, que sobraban médicos en la bolsa de trabajo.
Esto no constituye ninguna excepción dentro del área IV. Es lo habitual en todos los centros de salud.
Un saludo.





