La semana pasada le desapareció a mi hija su móvil en el aula del instituto, uno de sus 15 llamados 'compañeros' se había apropiado del mismo con la hipocresía de ayudarla a buscarlo vaciando la mochila. Ella consideraba a todos amigos pero la decepción fue grande, así como la mía con respecto a la dirección del centro que después de habérselo comunicado no ha pasado por el aula a sacar los colores e intentar inculcar valores que algunos padres no han conseguido trasmitir. Luego piden apoyo a las familias para acabar con determinados actos y actitudes.


