Quiero manifestar mi indignación ante el mal trato recibido en el Centro Médico de Oviedo, único centro privado que atiende para ASISA, con la que tengo contratado mi seguro médico.
El jueves 2 de diciembre de 2011 tuve que ir a urgencias con mi marido de 79 años, enfermo de Alzheimer, por un ahogo respiratorio agudo que le impidá respirar normalmente y con síntomas verdaderamente alarmantes. Llame al 112 y me comunicaron con un médico de la S. S. en el ambulatorio de Piedras Blancas. Allí me dijeron que mi marido no constaba inscrito en ese servicio (mi marido era funcionario y estamos en una sociedad privada) y me aconsejaron ponerme en contacto con un médico de urgencias de mi entidad.
Ya había llamado al Centro Médico y me habían dicho que llamase al 112. Allí no me hicieron ni caso siendo como he comentado, el único que tenemos de urgencias. Después de muchos intentos, conseguí contactar con un médico de urgencias de la Clínica Covadonga de Avilés que me dijo que con los síntomas que le indicaba, mi marido estaba para ingresar y que llamase a un ambulancia y lo llevase inmediatamente al Centro Medico.
La ambulancia llegó pasados 45 minutos. Llegamos al Centro Médico a las 12 de la noche. Más de una hora haciéndole pruebas y a la 1 de la mañana me comunican que no hay cama. Increíble. Parece un “vamos a quitarnos a esta persona mayor, dependiente y con enfermedad incurable, del medio”. Me dicen que lo trasladan a urgencias de la S. S. de Oviedo.
Llegamos, y le vuelven a repetir las pruebas y a mas de las 4 de la mañana viene el médico y me dice que mi marido no puede estar ahí y que lo llevan a una sala de observación. A mi me dicen que me vaya a mi casa (tengo casi 80 años y vivo en Castrillón). Igualmente me informan de que al día siguiente le volverán a trasladar a otro hospital, el Monte Naranco, porque allí tampoco se puede quedar.
Ante esta situación les ruego que lo manden al hospital de Avilés, mucho más cómodo para mi, pero me dicen que no puede ser, que una vez en Oviedo tiene que ser así, que es como está establecido, y que si yo quería que hubiese ido a Avilés, lo tendría que haber dicho en el Centro Médico. A mi en el Centro Médico nadie me pregunto dónde quería que mandasen a mi marido.
Quiero hacer constar que en el Hospital Monte Naranco le han atendido muy bien tanto los médicos como el personal, a los cuales les doy las gracias. Sin embargo, no puedo dejar de mostrar mi indignación contra el Centro Médico que me privó arbitrariamente de unas prestaciones a las cuales tengo derecho y precisamente para eso llevo toda mi vida pagando una medicina privada.
Ademas, tengo que resaltar, que no tuvieron ninguna compasión ni en el Centro Médico ni en la S.S, y sin ninguna contemplación ni explicación, en el primero no se preocuparon para nada ni de donde venía el paciente ni a donde le iban a mandar, ni que pasaba con el acompañante, una señora de casi 80 año. Y en el segundo, invitándome a abandonar el centro a las 4 de la mañana, viviendo a mas de 30 km. de allí, y sin nadie que pudiera llevarme o acompañarme.
Mari Fe Martín Sánchez, Calle Pablo Laloux, 19 – 3º B, 33405 Salinas (Castrillón)
Asturias


